viernes, diciembre 11, 2009

Un breve retorno


Después de varios días de ausencia realizo un breve retorno a mi rinconcito, me hubiera gustado efectuar este regreso con alguna muestra sobre nuestra acostumbrada historia de las mujeres, pero no he tenido tiempo, ni energías, para darle una última revisada a un post que ya está listo para publicar, y me niego a publicar sin un último control de calidad.

Me he ausentado por varios motivos, uno de los más importantes es que mi laptop ha vuelto a tener problemas, pero ya está arreglada. Este año he dejado pasar algunos temas que me hubiera gustado publicar, pero también tengo otros temas pendientes por desarrollar.

Ojalá en estos días tenga algún temita ligero para publicar y no estar tan ausente hasta enero, pero no prometo nada concreto, como ya digo, mi regreso definitivo será en enero :). Ya que me encuentro bastante cansada y deseo bajar el ritmo.

Desde ahora les deseo a tod@s unas bonitas fiestas! :D.

domingo, noviembre 15, 2009

Entrevista con el vampiro (Anne Rice)




Esta semana he terminado de leer esta novela vampírica de Anne Rice. La historia toca, obviamente, el tema de los vampiros, desde un punto de vista bastante introspectivo, Louis, el vampiro protagonista accede a que un joven periodista lo entreviste y es así como le va narrando la historia de su vida como vampiro, desde sus inicios como vampiro hasta la "actualidad" (si la versión cinematográfica es de 1994, calculo que la novela se escribió a finales de los ochenta o inicios de los noventa).


Aunque hay escenas emocionantes, algunas peleas entre vampiros, se da prioridad al tema de los sentimientos, no necesariamente del amor romántico, sino a sentimientos de todo tipo, que nacen del instinto más salvaje, o de la más delicada sensibilidad. Louis es un vampiro bastante sensible que se cuestiona el hecho de tener que matar seres humanos para vivir, sin embargo, en el libro vemos que de todos modos cede a sus instintos de vampiro. Me parece que posee un alma bastante poética.


Me apasionó mucho la atracción que existía entre Louis y Armand (un vampiro que conoce en París) eran como iguales, pero no sólo era atracción había un sentimiento más profundo, que quizá pudo ser amor ... no diré más porque no quiero arruinar la intriga.


Otros personajes muy importantes en la novela, son Lestat, y la pequeña Claudia, el primero es quien transforma a Louis en vampiro, pero no es sensible a la manera de Louis, digamos que Lestat es bastante frívolo y antipático, Claudia es una niña convertida en vampira por Lestat y Louis, curiosamente aunque con los años ella no crece, su mente si madura: la mente de una mujer en el cuerpo de una niña. Claudia parece ser una persona inteligente, bastante culta, sin embargo, comete algunas imprudencias (a mi modo de ver) que los mete en problemas a ella y a Louis ... porqué será que en muchas historias el personaje femenino siempre es problemático, ¡No pueden poner mujeres más ecuánimes!?.


Los únicos vampiros interesantes de la historia son Louis, Armand y por momentos Claudia, el resto de vampiros lamentablemente son unos estúpidos totales, ahi creo que falló Anne Rice.


En conclusión, "Entrevista con el vampiro" es una novela muy amena, emocionante (por momentos), sentimental, no puedo negar que me ha gustado, sin embargo, creo que le faltó algo, creo que al ser una historia con vampiros, Anne Rice pudo poner una aventura con mayor fuerza (alguna conspiración de por medio), sin monopolizar tanto el tema de los sentimientos, pudo ser un libro que abarque muchas más páginas, en fin, se quedó corta con la historia.


A manera de anécdota, antes de leer el libro ví la película de 1994 y mientras leía el libro me imaginaba a Louis, Lestat y Claudia con los rostros de Brad Pitt, Tom Cruise y Kirsten Dunst, me dió una sensación un poco extraña, jajajaja, me hubiera gustado ponerles rostros salidos de mi imaginación, pero me fue imposible.


jueves, noviembre 12, 2009

La revolución chic de Coco Chanel




Hace varios días tuve la oportunidad de ir a ver la película "Coco avant Chanel", en la cual podemos contemplar los inicios de esta revolucionaria de la moda.


Opinaré desde un punto de vista muy personal, ya que algo más detallado me llevaría una investigación (obviamente) y el tiempo no me da para averiguar más sobre este tema.


Debo decir que la película estuvo bastante amena, pero ha estado un poco lenta por momentos, es muy interesante ver los comienzos de un personaje que va a dejar una huella inolvidable en la historia de la humanidad, como va naciendo su interés en la actividad que lo hará destacar, cómo va evolucionando su talento, su investigación, etc, sin embargo, en el caso de la película que concierne a este post, he notado que más se han enfocado en la vida personal (en la juventud) de Coco Chanel, es lógico tocar aspectos personales en una biografía, pero en mi opinión (muy pero muy personal) más emocionante es ver la evolución del personaje y la actividad que lo hará destacar, las partes que más emocionaban eran cuando Coco contemplaba los vestidos de las otras damas y los criticaba, pensaba en los cambios que podría hacerles.


En la película vemos a una Coco extravagante (para la época), vestida como un hombre, sin embargo, iremos observando la evolución de sus diseños, hasta transformarse en exquisitas obras de arte: Mucho más cómodos (anulando el uso de córset), elegantes y muy femeninos (a pesar que se buscó no resaltar las formas femeninas). La extravagante muchacha vestida de hombre con los años se volverá una referencia de moda para otras mujeres.


Coco nos demostró a las mujeres que la comodidad y la femineidad pueden ir de la mano. Y no sólo eso, también creo que nos demuestra que no hay que tener miedo de llevar a la práctica ideas totalmente diferentes, aunque a nuestros contemporáneos les puedan parecer locas y sin sentido, es como si nos dijera: No sientan vergüenza de ser diferentes.


¡Gracias Coco por tu mensaje de optimismo!

sábado, octubre 31, 2009

El choque de dos culturas (Parte I)



La conquista del Perú es uno de los temas más estudiados de la historia nuestro país, sin embargo, la presencia de nuestras antepasadas en este suceso de gran trascendencia ha permanecido casi oculta. En este ocultamiento no están solamente las indígenas, sino también las primeras europeas que llegaron a estas tierras y las mestizas.


Las primeras europeas pretendían ser reconocidas como parte del proceso de colonización, pero como se les asignaba por aquel entonces una posición subordinada, no se daba mucho valor a su pedido, algunas de estas mujeres se dirigieron a las autoridades metropolitanas para encarar aquella injusticia.


Y cuando se habló de ellas era fundamentalmente en relación a la vida conventual, no se tomó en cuenta su intervención en la formación de la sociedad criolla.


Se sostiene que la vida de estas mujeres no fue tan pasiva como se podría imaginar: Se impuso en muchas de ellas el modelo del "donjuanismo", asociado con rasgos de egoísmo, ostentación y agresividad.


En cierto modo, podemos ver un ejemplo de mujer no pasiva en Inés Suárez (acompañó a Pedro de Valdivia en la conquista de Chile), quien demostró un valor y osadía poco comunes, su palabra tenía gran validez entre los soldados. A pesar de su edad madura y las complicaciones en que vivía, se propuso aprender a leer con la ayuda del bachiller Rodrigo González en plenas jornadas bélicas.


La corona española deseaba que en las Indias se formase una sociedad estable, así que se apremió al envío de las esposas de los conquistadores casados, pero también se incentivó la llegada de doncellas para que los colonos formaran auténticas familias y abandonaran el concubinato y la poligamía en que estaban cayendo con las mujeres amerindias.


Si bien en los inicios la proporción entre los géneros era de diez hombres por cada mujer, luego de que los conquistadores trajeran a sus esposas de la Península, la relación comenzó a variar rápidamente y en 1540 ya se contabilizaban tres españolas por cada diez varones. A esta cifra se sumarían las mestizas aculturadas que tuvieron la suerte de poder casarse e integrarse al grupo peninsular. En 1555 había unas 1000 mujeres en la ciudad de Lima, lo que representaba una proporción siete u ocho veces menos que los varones. Todavía el censo de la capital virreinal levantado en 1613 indicó una desproporción de 6 a 5 en favor del grupo masculino (Lockhart 1968: 151-152, Patrucco 2000:464). (*)


Las españolas recién llegadas pertenecían a diversos sectores sociales. Entre ellas habían mujeres analfabetas y mujeres educadas que sabían escribir y leían a los clásicos.


Todavía subsiste correspondencia privada del siglo XVI y en ella podemos apreciar que muchos colonizadores trataban de convencer a sus parientes femeninas para que viniesen a las Indias, diciéndoles que las mujeres españolas no se ocupaban en hilar, ni guisar comida, ni labrar la tierra, sino que ocupaban su tiempo en charlas y diversiones.






En el caso de las mujeres indígenas, la invasión repercutió muy hondamente tanto en las mujeres de la nobleza como en las de las clases populares. A continuación algunos ejemplos: En el norte, las cacicas perdieron, debido a la invasión europea, su posición sociopolítica a favor de los varones. Muchas mujeres nobles se conviritieron en mancebas, concubinas o prostitutas.

(*) Lo que está en cursiva lo he citado de manera íntegra, tal y como sale en mi bibliografía.

Bibliografía
"La mujer en la Historia del Perú (siglos XV al XX)" (Carmen Meza y Teodoro Hampe -compiladores)


"Doña Francisca Pizarro, una ilustre mestiza 1534-1598" (María Rostworowski)

domingo, octubre 11, 2009

La Santa Guerrera (Última parte)

Los ingleses necesitaban probar que Carlos VII fue consagrado como rey gracias a las artes de una hechicera, y así Enrique VI (Rey de Inglaterra) sería visto como el verdadero soberano elegido por Dios. Y claro lo más efectivo era acusar a Juana con la inquisición.

El 09 de enero de 1431 se inició un proceso contra Juana de Arco en la ciudad borgoñona de Ruán, todos los miembros del tribunal eran aliados de los ingleses.

Sus captores pensaban que sometiendo a Juana a los interrogatorios de la inquisición, ella se derrumbaría y admitiría que sus “visiones” estaban inspiradas por espíritus malignos. Los jueces trataron, efectivamente, de que Juana confesara la no veracidad de las voces y visiones y para lograr aquello la sometieron a extremas condiciones de vida y le prohibieron las prácticas religiosas, no podía escuchar la misa diaria, que ella solicitaba reiteradamente, y el día de Pascua se le negó la comunión.

Juana se mantuvo firme en sus respuestas a los interrogatorios, siempre sostuvo que Carlos VII había sido el elegido por el Rey de los Cielos para llevar la corona de Francia. Una corona que según Juana, había sido traída por un ángel y entregada al monarca en presencia de algunos nobles y ciertos representantes de la iglesia. También afirmaba que sabía con certeza que los ingleses serían expulsados de Francia.

Como dato curioso les cuento que uno de los Jueces le preguntó a Juana en qué forma se le había aparecido san Miguel y si estaba desnudo y ella respondió: “¿Creéis que Dios no tiene con qué vestirlo?”

A pesar de que los inquisidores trataron de demostrar que nuestra protagonista era una bruja no hallaron pruebas para acusarla. La espiritualidad de Juana era interior, sin embargo, jamás rechazó los ritos y la liturgia de la Iglesia, al igual que otras mujeres de su época logró llegar a Dios sin la mediación del clero, es decir que su poder procedía directamente de la inspiración divina, por tanto quedaba por encima de la autoridad de la iglesia … eso la perdió.





Juana fue declarada culpable de herejía, aunque ella se negó a admitir los cargos y sostuvo todas sus afirmaciones sobre las visiones y voces. Al día siguiente se iba a dar lectura pública de la sentencia de la joven pero algo pasó … Juana abjuró. Se le dio una nueva sentencia, en vez de la muerte, se la condenó a cadena perpetua, ya que se consideró que había delinquido de manera muy temeraria.

Sin embargo, días después algo inesperado ocurrió … Juana confesó que había negado la veracidad de sus voces por miedo al fuego y volvió a ratificarse en sus creencias y poderes. Finalmente a Juana se la acusó de cismática, idólatra e invocadora de diablos, fue declarada hereje y expulsada de la iglesia. Fue entregada a la justicia secular para su ejecución.


El día de la ejecución fue el 30 de mayo, en la plaza del mercado viejo de Ruán, a las nueve de la mañana, había una pira preparada esperando por la joven guerrera, quién llegó sin sus acostumbradas prendas masculinas, iba vestida de mujer. El verdugo la condujo al cadalso y la ató a una estaca. El fuego comenzó a arder. Una de las últimas palabras de Juana fue: “Sí, mis voces eran de Dios, mis voces no me engañaban".

Fuente:

Revista Historia (National Geographic) N° 54


viernes, septiembre 25, 2009

La Santa Guerrera (Parte II)


Meses antes las tropas inglesas ocuparon el condado de Maine y habían puesto sitio a Orleans, a la cual se consideraba llave del Loira. Tras duros combates, la ciudad parecía a punto de capitular. Fue entonces cuando Carlos se dejó convencer por la iluminación de Juana, ojo que si ganaba este conflicto quedaría confirmado que él era el rey legítimo de Francia.


A Carlos VII le faltaba carisma, pero la fe de Juana fue suficiente para canalizar el sentimiento nacionalista que surgía en el pueblo. Por una vez en la historia, una campesina iba a ser capaz de expulsar a unos invasores y coronar a un rey.


Así, en la primavera de 1429, Juana, al frente de un reducido ejército, llegó a las puertas de Orleans. En un principio hizo el intento de levantar el cerco de forma pacífica, pero las negociaciones fracasaron, entonces pasó a la acción bélica. Aquella joven campesina, que no sabía cabalgar ni hacer la guerra, demostró una habilidad militar propia de un veterano.


La sola presencia de Juana (según recordaban sus compañeros de armas) provocaba el terror de sus enemigos; su fuerza impulsaba a sus guerreros, quienes la seguían en las acciones más arriesgadas. Finalmente el 08 de mayo Juana logró levantar el cerco de Orleans y obligó a los ingleses a replegarse.


Los ingleses se sintieron ridiculizados por una joven iluminada y además campesina, en cambio para los franceses la victoria fue la señal de que Dios estaba de su parte. Las tropas francesas se sienten impulsadas por el éxito y la valentía de Juana y por ello emprendieron el avance hacia París. Los franceses ponen cerco a Troyes, en ese lugar Juana se encargó de organizar la artillería y de asesorar a los jefes militares.


En Reims, Carlos VII fue ungido rey de Francia el 17 de julio de 1429. Los éxitos militares parecían ratificar que en efecto, Carlos VII era el legítimo rey de Francia y las tropas francesas por fin habían llegado a las afueras de París, sin embargo, cuando parecía que con esto la misión de Juana terminaría pasó algo … ¡París cerró sus puertas al rey francés!.


Las tropas parisinas derrotaron a Juana en la puerta de Saint Honoré, los partidarios de Carlos VII en la capital no se rebelaron como se esperaba, esto imposibilitaba la conquista de París, las tropas de Carlos VII se replegaron hasta el Loira.


A partir de entonces el monarca francés se desinteresa de Juana y emprendió una negociación con el partido Borgoñón. Nuestra protagonista se sentía incapaz de aceptar ese triste final y decidió continuar por su cuenta con la lucha, así que con un puñado de fieles marchó a levantar el cerco inglés de Compiegne, sin embargo, no tuvo el éxito esperado.


El 23 de mayo de 1430 Juana fue hecha prisionera por los borgoñones, Carlos VII la dejó a su suerte, ya que no pagó el rescate de 10.000 coronas de oro que se pedía por ella, entonces, Juana fue entregada a los ingleses … por fin tenían en su poder a la joven que los había humillado ante Orleans …


Bibliografía:

Revista Historia N° 54 (de la National Geographic)

sábado, septiembre 19, 2009

Curiosidades sobre mujeres en las grandes ciudades

¿Cuáles son los lugares de sociabilidad femenina en la ciudad?

Grandes tiendas, salón de té e iglesia son tres lugares principales de sociabilidad para mujeres de cierta categoría. Las mujeres de las clases populares, que circulan con mayor libertad, se reúnen en la calle, en el mercado y en el lavadero.

Las ventas de caridad, como las vísperas, se hacen los domingos. En la semana están las grandes tiendas y, a la hora de vísperas, el té.

Innovación comercial de la mayor importancia en la modernidad occidental, las grandes tiendas surgen primero en Londres y París y después en todas las grandes capitales. En estos templos del consumo, deambula una multitud relativamente mixta y después más y más femenina.



¿Hay sectores para hombres?

Sí, pero el hombre ocupa allí pocas veces. Su mujer lo hace por él, o su ayuda de cámara. Por lo demás, el hombre elegante viste a medida donde su sastre. La confección masculina está reservada a la clase popular. Los catálogos se dirigen especialmente a la dueña de casa. El personal, masculino en un principio, se feminiza sobre todo a partir de los años setenta, según una jerarquía muy estricta que mantiene a los hombres en los cargos de control, como jefes de sección que gobiernan de modo autoritario a un ejército de "señoritas de tiendas", a quienes se vigila estrechamente y se trata con dureza. En Francia, para que se les autorice a sentarse, habrá que dictar una ley, llamada "Ley de Sillas" (1900).

A continuación más imágenes de grandes tiendas de antaño:









¿Y se puede imaginar qué aventuras podían ocurrir a un hombre que entrara a un salón de té?

No sucedía nada, sin duda. Pero iban con poca frecuencia a esos lugares nada viriles; sólo cuando debían acompañar a señoras. No apreciaban el ambiente ni la comida. Tampoco las cosas dulces, las galletas, la leche ni el té de sabor desleído; no correspondían a la norma alimenticia masculina de carne y vino.

¿Las mujeres debían circular por la calle de un modo determinado?

Por supuesto. Balzac, en La Femme comme il faut, describe irónicamente la trama de sus obligaciones, las horas convenientes para salir, los lugares que evitar, los gestos prohibidos. Una joven, sobre todo, que en medios adinerados no debe salir sin una chaperona, debe caminar pausadamente, no elevar la voz ni los ojos, pues puede cruzar la mirada de un hombre. La mujer casada es más libre y aún más la mujer "de cierta edad"; como ya carece de atractivo sexual, su deambular importa menos.

Lo mismo vale para la mujer del pueblo, la más "pública" de todas. En el siglo XIX, debido a las condiciones de alojamiento, sumamente mediocres, el interior obrero es muy poca cosa y la gente del pueblo propende a vivir afuera. Las mujeres, sobre todo, ya que sus tareas las llevan al exterior: a la calle, a los mercados, para buscar víveres a mejor precio o vender allí ellas mismas algún producto a precio de saldo; para buscar agua en las fuentes o ir a los lavaderos; para hacer encargos que les significan algún dinero: llevar el pan, la leche, la ropa blanca, terminar algún trabajo a domicilio ... A estas perpetuas caminantes la ciudad resulta una selva donde ganarse la vida, un espacio de paso, donde su función de intercambio es esencial. Su ingenio es la justificación de su libertad.

Nota importante: Todo lo visto en este post ha sido extraído del libro "Mujeres en la ciudad" (Michelle Perrot) basado en una entrevista que se le efectua a la autora.